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En España hay tradición doblar las películas al castellano. Es difícil, salvo contadas ocasiones, horarios tardíos y en la isla de La 2, encontrar un largometraje en su lengua original. Sin embargo, hay varios cines que se han caracterizado por ofrecer el producto según llega de origen y que siguen funcionando desde hace décadas.

Las nuevas generaciones, los treintañeros de multinacional y los cuarentones que se mantienen en este mundo laboral actual tan cambiado y tan cambiante están revisando, más bien gracias a las series norteamericanas y británicas, este panorama y hoy es común escuchar conversaciones en las que, quien más o quien menos, comenta que hace maratones de capítulos, uno detrás de otro y en su inglés original.

Esto aún puede resultar chocante en una sociedad acostumbrada a ver bocas que se mueven pero que dicen otra cosa, pero es tremendamente común en otros países desde siempre. Si viajas a Holanda o Alemania, casi todo el mundo habla un inglés envidiable e incluso nuestros vecinos portugueses tienen, como norma general, un excelente nivel.

La EGB nos enseño poco y mal. Gramática aburrida, textos aprendidos de memoria, profesores con un acento ausente de aroma nativo. Año tras año, siempre las mismas maneras. El día de la marmota.

Más tarde vinieron otros sistemas que iban y venían, producto de los vaivenes políticos pero que no aportaban luz al aprendizaje de un idioma que es hoy casi imprescindible para mantenerse a flote en el mercado laboral.

Las películas dobladas pueden ser fantásticas. Tenemos grandes actores, algunos de los cuales han dado el salto a la gran pantalla. Por citar algunos de los más conocidos, Ramón Langa, José Luis Gil o, en otra época, el increíble Constantino Romero. Sin embargo, nunca tendrán la esencia de su propio actor original. Tendrán otra.

Un clásico de la versión original en Madrid son los Cines Verdi, donde puedes disfrutar de las mejores películas en versión original subtitulado al español. Te recomendamos echar un vistazo a su cartelera y visitarlos. Si vas a una sesión de mañana, ya sabes que tienes a un paso nuestro restaurante para comer después de disfrutar del séptimo arte. Si vas a las sesiones de tarde, pásate a cenar después por Los Arcos de Ponzano y te aseguramos que estarás consiguiendo la velada perfecta.

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